Cereales: Conócelos y elige el adecuado

Hace cosa de un año, me llevé un mal trago al descubrirse que era alérgico al trigo. Casi todo lo que me rodeaba estaba hecho con el para mi, “nocivo trigo”. Desde el pan, la pasta, la repostería, las salsas y hasta mi tradicional y muy andaluz “pescaito frito” se ponían en mi contra. Como soy bicho de esos que nunca muere, los malos según dice el refrán, al poco ya estaba buscando alternativas para escapar a las espigas del trigo en el país del “toma pan y moja” que en aquel momento para mi era más bien “toma pan y date por culo”, con perdón.

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El caso es que me puse a investigar, y descubrí que aparte de alternativas, España no había sido siempre un país donde exclusivamente se consumiera trigo, y todavía más triste, es que el que consumíamos, eran variantes manipuladas hasta tal punto que no era solo yo, sino que sin saberlo, se contaban por miles las personas alérgicas a uno de los cereales más antiguos por el hombre consumido. El trigo actual en poco se parece al primitivo, y la variedad actual, apenas lleva con nosotros un siglo. Así parece más normal que muchos sistemas inmunes lo rechacen.

Al igual que ha sucedido con la cultura, la política y la economía, en nutrición la globalización no ha querido decir que todos lleguemos a todo, sino que los grandes han impuesto sus alimentos por mera ley de mercado al resto, y así estemos perdiendo y desechando verdaderas joyas nutricionales. Así por ejemplo, en el norte de España siempre se ha cultivado y consumido espelta, muy similar al trigo, de hecho se le considera el trigo primitivo y de mayor valor nutricional que el trigo común. También había sido común en el sur de España el cultivo del mijo que ahora se sigue comiendo en el norte de África. Así hay muchos y flagrantes ejemplos de como hemos lapidado parte de nuestros valores culinarios y hemos importado algunos que a veces son hasta peores.

Bajo este preámbulo, me ha parecido cuando menos interesante divulgar algunos de los cereales existentes en el mercado, para que una vez los conozcas, al menos puedas elegirlos de manera libre, como si fueran zapatillas vaya; Esta es la selección de cereales que puede hacer aumentar tu rendimiento, mejorar tus digestiones y hacerte más fuerte (siempre digo que mientras más cosas seas capaz de comer menos posibilidades de morir de hambre tienes…y si no que se lo digan al del “Ultimo Superviviente”):

Espelta: Considerada la madre del trigo actual y de la que parten todas las variedades actuales, es un cereal muy digerible y que produce pocos rechazos. Su valor nutricional se encuentra en que además de rico en hidratos de carbono, contiene los ocho aminoácidos esenciales y gran cantidad de minerales como el magnesio, hierro, fósforo y vitaminas como B y E.

Avena: Algo más conocida, es de los cereales más interesantes para los corredores. Es muy rica en proteínas e hidratos de carbono y, además contiene minerales como el hierro, sílice, yodo y zinc. Puede resultar además ideal para desayunar antes de una dura carrera ya que combate la acidez estomacal que está presente en muchas dolencias típicas de corredores.

Mijo: Uno de mis favoritos. Seguro que alguna vez te has preguntado eso de “que comen estos tios” viendo a los magrebíes correr. Pues bien, el mijo es uno de sus platos favoritos y su cereal predilecto. Es muy rico en hierro, altamente energético y rico en magnesio. Apúntatelo si tienes anemia.

Cebada: Aunque alguno es capaz de beberse media pradera de cebada en forma de jarra de cerveza fría, no son tantos los que la comen. Es una pena, porque es otra de las que se digiere muy bien y, gracias a un indice glucémico muy bajo, es un combustible duradero y de primera para corredores.

Trigo Sarraceno
: Este pseudocereal es de esos alimentos casi mágicos. Y es que como muchos otros alimentos que se producen en zonas inhóspitas, tienen un valor nutricional casi infinito. Y es que si pueblos enteros salen adelante con unos cuantos alimentos disponibles, por algo será. El trigo sarraceno es original del frío Caucaso y, como digo, es una bomba nutricional con alto contenido en proteinas, acidos grasos esenciales y vitaminas del grupo B. Para corredores lo interesante es que es un potente reconstituyente….y si no que se lo digan al bueno de Sergei Lebed.

Quinoa: Otro parecido al Trigo Sarraceno. Originario de las altiplanicies andinas, es el cereal más rico en aminoácidos que existe. Ademas de esto, contiene vitaminas  C, E, B1, B2, B3, ácido fólico así como un buen número de minerales. Para los corredores su argumento está en esos aminoácidos tan importantes para mantener la masa muscular.

Arroz: Aunque muy conocido por todos, no está valorado ni en su justa medida ni en toda su variedad. Las clases de arroz se cuentan por cientos y apenas consumimos tres o cuatro. Resulta muy apropiado probar y mezclar distintas variedades que hacen que se complete su valor nutricional, así como consumir variedades integrales para librarnos de los sulfitos empleados para blanquear los más comunes en nuestros platos y, que pueden producir contaminaciones orgánicas.

Centeno: Aunque su color oscuro no invite a consumirlo, es otra gran alternativa para quienes andan un poco sobrados de reservas energéticas, ya que posee un valor energético relativamente bajo en comparación con otros cereales, y es rico en hierro, sodio, potasio, calcio, yodo, flúor y fósforo. Para mi, y nunca mejor dicho, es el pan de cada día.

Maíz: Bastante más conocido, es muy rico en hidratos de carbono de fácil asimilación, vitaminas del grupo B y magnesio. Existe un producto llamado jalea de maíz, que bien pudiera ser el gel más natural consumido por corredores.

Como veis, el mundo no acaba en la pasta, solo es cuestión de buscar y elegir lo que nos convenga en cada momento.