Diez años, once zapatillas

Home/Artículos/Reportajes/Diez años, once zapatillas

Diez años, once zapatillas

Diez años, once zapatillas
Ya, pegaría más que fuesen diez zapatillas pero tampoco son exactamente diez años los que llevo dedicado al atletismo ya que desde pequeño tengo ese instinto de ir corriendo a todos lados. En efecto este mes de noviembre cumplo diez años corriendo de manera regular. Han sido unos 8000 kms recorridos, más de 200 competiciones, días de lluvia, de frío, de calor, de alegrías y sin sabores pero ante todo son diez años disfrutando de ese todo inexplicable que es correr. Durante estos diez años he ido desarrollando en paralelo mi pasión por las zapatillas de atletismo hasta convertirla en mi trabajo. Supongo que he ayudado a mucha gente, y a los muchos que me escribís y quedais sin respuesta os pido disculpas pero el día tiene las horas que tiene. He intentado devolver todo lo que me ha dado el atletismo y una por una o en pequeños grupos he hecho mis particulares homenajes a esas zapatillas que aun con mi lamentable biomecánica me han permitido seguir corriendo pero por primera vez les voy a rendir homenaje “póstumo” a aquellas, ya enterradas, que me deleitaron. Estas son las zapatillas que fueron algo más:
1/Mizuno Wave Rider
Fueron mis primeras zapatillas “premiun” y aunque soy y era hiperpronador en comparación con las anteriores, también neutras, me parecieron algo divino. Pesaban 320 grs, cosa que hoy es casi un adoquín, pero por aquel entonces eran livianas, tenían una brutal respuesta y una calidad de fabricación que hasta entonces pocos habíamos visto. Son muchos los recuerdos en torno a ellas pero sin duda lo que más recuerdo es un característico olor a piel sintética que muchos recordareis aun.
2/Mizuno Phantom Classic
Era la época dorada de la marca y casi que la única marca especialista que se veía en las tiendas aun así ninguno de estos dos argumentos pueden ensombrecer a unas de las mejores zapatillas de la historia. Sospecho que si hoy día se siguiera fabricando aun tendría un buen puñado de adeptos. Eran simples, ni siquiera llevaban el ya famoso Wave, muy clásicas como su nombre indica pero tenían un equilibrio entre amortiguación y ligereza unido a un tacto que quedará como muestra para los restos. Fue tal su éxito que años después de desaparecer su versión con Wave, que también tuve, tuvieron que volver a fabricarlas. Un mito.
3/Saucony Grid Omni 5
Comenzó con ellas un largo romance con la marca norteamericana que coparía mi “corazón” durante años. Era la época en que la marca comenzaba a asomar cabeza por nuestro país con zapatillas de diseños y colores un tanto funestos pero de una calidad que de nuevo nos ponía el listón más alto. Tras algún escarceo no muy allá con las zapatillas de pronación apareció ésta. Tenía una amortiguación suave, un control fuerte y una durabilidad infinita. Tardé en hacerme a ellas e incluso pasaron a mejor vida sin quizás merecer estar en este “ranking” pero sin duda son un tratado de cómo hacer una zapatilla para pronadores.
4/Saucony Progrid Triumph 4
Y en esto llegó la reina. Fue la zapatilla que definitivamente levanto a Saucony en nuestro país y casi que en medio mundo. Se vendían como rosquillas cuando aun esto era un país de “ricos” y dejaban a la competencia a años luz con una amortiguación excelsa, un peso comedido y un diseño que todavía hoy causa furor. Para colmo duraba, era estable y no tenía ningún fallo, salvo que dejó de fabricarse. Como vendedor doy fe que hasta hace un par de años me han llamado a la tienda (www.emotionrunning.com) a preguntar por ellas. Quizás por mi condición de pronador no, aunque con plantillas eran fabulosas, pero seguramente esté hablándoos de la mejor zapatilla de entrenamiento de la historia.
5/Saucony Hurricane 10
La Hurricane X ya no contaba con el factor sorpresa de la Triumph 4 pero sin duda para mí y para muchos pronadores llegó otra forma de entender el control de pronación. Aunque eran unas zapatillas a priori pensadas para corredores pesados era ligeras, tenían un perfil bajo y controlaban desde el talón hasta los metatarsos de manera ejemplar. Blandas y flexibles al fin alguno afirmaba verme correr con las piernas rectas.
6/Adidas Adistar Control 5
Si Saucony había puesto en mis pies hasta tres joyas para encandilarme a Adidas solo le bastó una, la Adistar Control 5. Un año antes una Adidas casi en K.O técnico por fin se quitaba los tapones de los oídos y venía en son de paz hacía mi ofreciéndome zapatillas para que las probará. Cuando me preguntaban si me habían gustado les respondía – cuando consiga meter el pie os lo cuento -. Sí, vale, era un poco cruel pero sus hormas estrechas ya me habían costado más de un disgusto y estaba impresionado con la capacidad de algunos para no escuchar. Sin mucha fe les metí mano a estas Adistar Control que al menos ya tenían una anchura digna de un pie humano. Kilómetro tras kilómetro esa obra maestra me fue conquistando. Era la primera vez que podía sentir lo que es pisar bien. Tenían un gran ajustes, una buena amortiguación y mil argumentos más pero jamás olvidaré ese chasis que cambio para siempre mi pisada. Puede parecer una exageración pero hasta que no pruebas lo que es pisar bien no puedes ejecutar un movimiento perfecto. Para mí, a título personal, la mejor zapatilla de entrenamientos para pronadores de la historia.
7/ Puma Bellus Ii
Sí, una Puma y encima era técnicamente “defectuosa”. Tras el paso de la Triumph, Hurricane y Adistar Control estaba tan aferrado a las zapatillas “serias” que por poco dejo en el armario esta joya. No en vano se doblaban por el medio pie, eran blandas como un chicle y la estrecha relación entre su upper y la media suela me costaron un esguince de tobillo pero aun así me acabaron seduciendo. Todo ese desparrame de inestabilidad acabo por ser la primera zapatilla rápida que, con plantillas eso sí, aguantaban mi pronación. Su amortiguación y ligereza formaron un matrimonio perfecto con la endurecida pista del estadio donde entreno y que seguramente siga así hasta el día en que deje de correr, esto es el mismo en el que me muera.
8/ Adidas Adizero Tempo 2
Una historia similar al de la Puma Bellus. Aunque ya Adidas me tenía acaramelado le faltaba tocarme la fibra donde se guardan los recuerdos, en la competición. Eran estrechas, tenían doble densidad en el primer metatarso, cosa insólita, y carecían hasta del favor del público. Al ponérmelas me quedaban raras pero de nuevo como la Adistar Control 5 me permitían soñar con pisar de manera eficiente y “normal”. Aun les cae alguna que otra batalla porque además duraban. Con ellas conocí mi mejor versión en media maratón y la amargura de acabar una maratón a rastras por culpa de una bactería que me seguiría muchos años.
9/ Saucony Fastwich 4
Quizás la edición segunda o tercera tuvieran un hueco en este articulo pero las Fastwich 4 fueron las zapatillas de un año mágico que aunque sin dientes guardo en el recuerdo. Un coche estuvo a punto de mandarme al otro barrio, mi vida se complicaba por momentos y tras un par de años en “standbye” mi relación con el atletismo se estrechó. Nunca había dejado de correr pero en los malos momentos allí estaba este bendito deporte para mantenerme a flote. Hice la temporada de mi vida sobre estas Fastwich y para rizar el rizo tras tres días en cama una tarde soporífera de julio llegó mi mejor marca hasta la fecha en pista. ¿Adivináis con que zapatillas fue?
10/ New Balance 1225
Aunque siempre han estado representadas en mi armario hasta esta 1225 New Balance había sido una más. Con ellas volví a recuperar las mágicas sensaciones que tuve con la Hurricane X o la Adistar Control 5. Las primeras New Balance realmente bonitas, las primeras que por fin podían mirar al resto desde arriba, las primeras que apuntalaban un romance que estos días alcanza su climax particular. Dicen que la primera cita es especial, pues será eso.
11/ Adidas Adizero Adios 1
Posiblemente la mejor zapatilla de competición jamás vista. Simplemente quedaba perfecta, amortiguaba lo justo, respondía mucho y era estable. Para colmo era la zapatilla del mito, Haile Gebresselasie, y en mis pies aunque no ha tenido tanto éxito y glamour han rendido sus buenas tardes de gloria. Esta zapatilla aun tiene dos ventajas más: Aun podemos disfrutarla pues las Adizero Mana 7 son la misma pero con doble densidad y un pequeño cambio en el upper y que para mi aun hay un par en el armario esperando justicia. Por mi décimo cumpleaños me quiero regalar alguna marca personal y creo que sería un atropello no jubilarlas con galones.
Han sido diez años corriendo y once zapatillas pero muchas otras las que se quedaron atrás dejando un gran sabor de boca como la Saucony Tangent, Adidas Adizero Boston 1, Mizuno Wave Phantom, Mizuno Maverick, Saucony Fastwich II y III, New Balance 1080, New Balance 1770, New Balance 1226, New Balance 832, Nike Streak, Nike Air Zoom Elite, Saucony Guide 4, Asics Ds Racer, Asics Ds Trainer X, Brooks Trance, Brooks Launch, Brooks Racer St y muchas, muchas otras. Espero que dentro de otros diez años pueda escribir algo parecido acordándome de algunas de las que en estos momentos se están haciendo su hueco. Salud y kilómetros

10 años,

11 zapatillas

Ya, pegaría más que fuesen diez zapatillas pero tampoco son exactamente diez años los que llevo dedicado al atletismo ya que desde pequeño tengo ese instinto de ir corriendo a todos lados. En efecto este mes de noviembre cumplo diez años corriendo de manera regular. Han sido unos 8000 kms recorridos, más de 200 competiciones, días de lluvia, de frío, de calor, de alegrías y sin sabores pero ante todo son diez años disfrutando de ese todo inexplicable que es correr.

 

Durante estos diez años he ido desarrollando en paralelo mi pasión por las zapatillas de atletismo hasta convertirla en mi trabajo. Supongo que he ayudado a mucha gente, y a los muchos que me escribís y quedais sin respuesta os pido disculpas pero el día tiene las horas que tiene. He intentado devolver todo lo que me ha dado el atletismo y una por una o en pequeños grupos he hecho mis particulares homenajes a esas zapatillas que aun con mi lamentable biomecánica me han permitido seguir corriendo pero por primera vez les voy a rendir homenaje “póstumo” a aquellas, ya enterradas, que me deleitaron. Estas son las zapatillas que fueron algo más:

 

 

1/Mizuno Wave Rider

Fueron mis primeras zapatillas “premiun” y aunque soy y era hiperpronador en comparación con las anteriores, también neutras, me parecieron algo divino. Pesaban 320 grs, cosa que hoy es casi un adoquín, pero por aquel entonces eran livianas, tenían una brutal respuesta y una calidad de fabricación que hasta entonces pocos habíamos visto. Son muchos los recuerdos en torno a ellas pero sin duda lo que más recuerdo es un característico olor a piel sintética que muchos recordareis aun.

2/Mizuno Phantom Classic

 

Era la época dorada de la marca y casi que la única marca especialista que se veía en las tiendas aun así ninguno de estos dos argumentos pueden ensombrecer a unas de las mejores zapatillas de la historia. Sospecho que si hoy día se siguiera fabricando aun tendría un buen puñado de adeptos. Eran simples, ni siquiera llevaban el ya famoso Wave, muy clásicas como su nombre indica pero tenían un equilibrio entre amortiguación y ligereza unido a un tacto que quedará como muestra para los restos. Fue tal su éxito que años después de desaparecer su versión con Wave, que también tuve, tuvieron que volver a fabricarlas. Un mito.

 

 

3/Saucony Grid Omni 5

 

Comenzó con ellas un largo romance con la marca norteamericana que coparía mi “corazón” durante años. Era la época en que la marca comenzaba a asomar cabeza por nuestro país con zapatillas de diseños y colores un tanto funestos pero de una calidad que de nuevo nos ponía el listón más alto. Tras algún escarceo no muy allá con las zapatillas de pronación apareció ésta. Tenía una amortiguación suave, un control fuerte y una durabilidad infinita. Tardé en hacerme a ellas e incluso pasaron a mejor vida sin quizás merecer estar en este “ranking” pero sin duda son un tratado de cómo hacer una zapatilla para pronadores.

 

4/Saucony Progrid Triumph 4

Y en esto llegó la reina. Fue la zapatilla que definitivamente levanto a Saucony en nuestro país y casi que en medio mundo. Se vendían como rosquillas cuando aun esto era un país de “ricos” y dejaban a la competencia a años luz con una amortiguación excelsa, un peso comedido y un diseño que todavía hoy causa furor. Para colmo duraba, era estable y no tenía ningún fallo, salvo que dejó de fabricarse. Como vendedor doy fe que hasta hace un par de años me han llamado a la tienda (www.emotionrunning.com) a preguntar por ellas. Quizás por mi condición de pronador no, aunque con plantillas eran fabulosas, pero seguramente esté hablándoos de la mejor zapatilla de entrenamiento de la historia.

 

5/Saucony Hurricane 10

La Hurricane X ya no contaba con el factor sorpresa de la Triumph 4 pero sin duda para mí y para muchos pronadores llegó otra forma de entender el control de pronación. Aunque eran unas zapatillas a priori pensadas para corredores pesados era ligeras, tenían un perfil bajo y controlaban desde el talón hasta los metatarsos de manera ejemplar. Blandas y flexibles al fin alguno afirmaba verme correr con las piernas rectas.

 

6/Adidas Adistar Control 5

Si Saucony había puesto en mis pies hasta tres joyas para encandilarme a Adidas solo le bastó una, la Adistar Control 5. Un año antes una Adidas casi en K.O técnico por fin se quitaba los tapones de los oídos y venía en son de paz hacía mi ofreciéndome zapatillas para que las probará. Cuando me preguntaban si me habían gustado les respondía – cuando consiga meter el pie os lo cuento -. Sí, vale, era un poco cruel pero sus hormas estrechas ya me habían costado más de un disgusto y estaba impresionado con la capacidad de algunos para no escuchar. Sin mucha fe les metí mano a estas Adistar Control que al menos ya tenían una anchura digna de un pie humano. Kilómetro tras kilómetro esa obra maestra me fue conquistando. Era la primera vez que podía sentir lo que es pisar bien. Tenían un gran ajustes, una buena amortiguación y mil argumentos más pero jamás olvidaré ese chasis que cambio para siempre mi pisada. Puede parecer una exageración pero hasta que no pruebas lo que es pisar bien no puedes ejecutar un movimiento perfecto. Para mí, a título personal, la mejor zapatilla de entrenamientos para pronadores de la historia.

 

7/ Puma Bellus Ii

Puma-belus-II

Sí, una Puma y encima era técnicamente “defectuosa”. Tras el paso de la Triumph, Hurricane y Adistar Control estaba tan aferrado a las zapatillas “serias” que por poco dejo en el armario esta joya. No en vano se doblaban por el medio pie, eran blandas como un chicle y la estrecha relación entre su upper y la media suela me costaron un esguince de tobillo pero aun así me acabaron seduciendo. Todo ese desparrame de inestabilidad acabo por ser la primera zapatilla rápida que, con plantillas eso sí, aguantaban mi pronación. Su amortiguación y ligereza formaron un matrimonio perfecto con la endurecida pista del estadio donde entreno y que seguramente siga así hasta el día en que deje de correr, esto es el mismo en el que me muera. 

 

8/ Adidas Adizero Tempo 2

Una historia similar al de la Puma Bellus. Aunque ya Adidas me tenía acaramelado le faltaba tocarme la fibra donde se guardan los recuerdos, en la competición. Eran estrechas, tenían doble densidad en el primer metatarso, cosa insólita, y carecían hasta del favor del público. Al ponérmelas me quedaban raras pero de nuevo como la Adistar Control 5 me permitían soñar con pisar de manera eficiente y “normal”. Aun les cae alguna que otra batalla porque además duraban. Con ellas conocí mi mejor versión en media maratón y la amargura de acabar una maratón a rastras por culpa de una bactería que me seguiría muchos años.

 

9/ Saucony Fastwich 4

 

Quizás la edición segunda o tercera tuvieran un hueco en este articulo pero las Fastwich 4 fueron las zapatillas de un año mágico que aunque sin dientes guardo en el recuerdo. Un coche estuvo a punto de mandarme al otro barrio, mi vida se complicaba por momentos y tras un par de años en “standbye” mi relación con el atletismo se estrechó. Nunca había dejado de correr pero en los malos momentos allí estaba este bendito deporte para mantenerme a flote. Hice la temporada de mi vida sobre estas Fastwich y para rizar el rizo tras tres días en cama una tarde soporífera de julio llegó mi mejor marca hasta la fecha en pista. ¿Adivináis con que zapatillas fue?

 

10/ New Balance 1225

Aunque siempre han estado representadas en mi armario hasta esta 1225 New Balance había sido una más. Con ellas volví a recuperar las mágicas sensaciones que tuve con la Hurricane X o la Adistar Control 5. Las primeras New Balance realmente bonitas, las primeras que por fin podían mirar al resto desde arriba, las primeras que apuntalaban un romance que estos días alcanza su climax particular. Dicen que la primera cita es especial, pues será eso.

 

11/ Adidas Adizero Adios 1

 

Posiblemente la mejor zapatilla de competición jamás vista. Simplemente quedaba perfecta, amortiguaba lo justo, respondía mucho y era estable. Para colmo era la zapatilla del mito, Haile Gebresselasie, y en mis pies aunque no ha tenido tanto éxito y glamour han rendido sus buenas tardes de gloria. Esta zapatilla aun tiene dos ventajas más: Aun podemos disfrutarla pues las Adizero Mana 7 son la misma pero con doble densidad y un pequeño cambio en el upper y que para mi aun hay un par en el armario esperando justicia. Por mi décimo cumpleaños me quiero regalar alguna marca personal y creo que sería un atropello no jubilarlas con galones.

 

Han sido diez años corriendo y once zapatillas pero muchas otras las que se quedaron atrás dejando un gran sabor de boca como la Saucony Tangent, Adidas Adizero Boston 1, Mizuno Wave Phantom, Mizuno Maverick, Saucony Fastwich II y III, New Balance 1080, New Balance 1770, New Balance 1226, New Balance 832, Nike Streak, Nike Air Zoom Elite, Saucony Guide 4, Asics Ds Racer, Asics Ds Trainer X, Brooks Trance, Brooks Launch, Brooks Racer St y muchas, muchas otras. Espero que dentro de otros diez años pueda escribir algo parecido acordándome de algunas de las que en estos momentos se están haciendo su hueco.

 

 

Salud y kilómetros.

 

About the Author:

7 Comments

  1. Ullrich 24 Noviembre, 2012 at 11:36 - Reply

    Claro que sí. Yo creo que Saucony ha sido la mejor del primer lustro de esta decada pasada y entre Adidas y New Balance han pillado el relevo. El triunfo de saucony es claro porque digamos ha vivido su explendor y ha alargado su sombra mientras las otras dos han comenzado a despertar de 3 años para acá. El otro día estando con los de Adidas afirmaron categoricamente “2013 es nuestro año del running”. No sé lo que traeran para invierno, para Primavera-verano ya sueltan un par de bombas (despues de estas nunca se sabe como van a funcionar) pero apostaría más por el invierno que es cuando esas “bombas” tomen forma en modelos más “reales”. Por otra parte New Balance está como está, con el tiro de gracia dado y le sale todo bien. Brooks y Asics no se mueven mucho porque les va bien y tienen un gran nivel técnologico pero la que si estña obligada es Mizuno que tiene mucha capacidad y las cosas no le van tan bien como quisieran o por tradición merecen.

  2. Chejo 23 Noviembre, 2012 at 14:29 - Reply

    Gran artículo Ullrich, ¿te atreves con uno que contenga las dos mejores por marca de los últimos 10 años? :-* ;-)

  3. Ullrich 22 Noviembre, 2012 at 22:55 - Reply

    Otra historica si señor. Joder anda que no vendí yo Radius hara cosa de 5 años.

  4. Corre o revienta 22 Noviembre, 2012 at 15:36 - Reply

    Bueno, yo de estos 3 años y medio que llevo corriendo diria que la que masd me ha conquistado, la que aun tengo en la retina, es la Brooks Radius 7. Por fin una zapatilla neutra se adaptaba completamente a mis plantillas y me daban comodidad y estabilidad. Les tube que decir adios después de mas de 1000km con ellas y aunque he tenido varias zapatillas desde entonces, ninguna como mis Radius…El próximo intento pra intentar olvidarlas será con las Ghost 5

  5. Ullrich 21 Noviembre, 2012 at 21:01 - Reply

    Pepitogrillo por mis pies han pasado muchisimas más, pero muchas pero tenía que elegir entre las 10+1 ;-) que sí recuerdo con especial cariño. La tangent en efectivo estuvo en la lista y es más aun las tengo en uso. Lo que le pasó es que fue muy buena en todas sus versiones pero ninguna tuvo el pico ese tan bueno. Coincido tambien que en que la saga Trigon fue espectacular desde sus inicios y tambien la saga 825-834 pero no cabian todas. De Mizuno creo que ahora mismo está remontando bien y yo más que el Wave quizas ahondaria más en los compuestos de media suela. Han mejorado mucho con el AP+ pero quizas tener dos o tres más les haría poder dar más juego. Lo que pasa es que los japos no son muy amigos de la innovación y si no mirad asics que ya llevan tambien sus decadas de gel y ni guisas de cambiarlo.

  6. Pepitogrillo 21 Noviembre, 2012 at 18:49 - Reply

    Buena colección Ullrich, pero pensaba que dado tu gusto por las zapatillas habrían pasado muchos más pares por tus pinreles.

    De tu listado saco 2 conclusiones:

    1.Se echa de menos una sustituta a la Tangent en el catálogo de Saucony. En su gama actual encajaría algo tipo NB 890v2.

    2. Mizuno se ha estancado con el Wave. Puede que sus zapatillas cumplan y mantengan un número de fieles, pero necesitan innovar para ganar cuota de mercado.

    Mis preferidas son las Saucony Trigon 5 Ride. Fue el último modelo “Trigon”. Ninguna zapatilla me ha ajustado tan bien al pie. Aún las saco del armario de vez en cuando. Son las culpables de que sea un enamorado de Saucony.

  7. javi46 21 Noviembre, 2012 at 08:39 - Reply

    bueno yo no llevo 10 años corriendo, pero ya son 7 que tampoco esta mal, y si hay zapas que te dejan marcado, en mi caso fue la omni 8 la mejor zapa que asta ahora e calzado y encima van y me la estropean, otra que me enamoro fue la tangent lastima que mi pronacion la chafara a los 250 kms pero eran impresionantes.

    bueno como siempre felicitarte por el articulo crack.

Leave A Comment