Maratón de Berlín 2017: ¿La maratón del siglo?

Como si de un Real Madrid-Barcelona se tratara últimamente se está abusando del término “maratón del siglo” y es que en especial el Maratón de Londres se deja los cuartos en enfrentar a los mejores. Ocurre que casi siempre a pesar del gran cartel hemos echado de menos a uno o dos gallos en el corral, algunos han llegado pasados de rosca, etc.  pero esta vez la Maratón de Berlín ha tirado del sentido práctico alemán y ha conseguido a los tres mejores maratonianos del momento para enfrentarlos. Digo esto porque demasiadas veces los ingleses se fijan más en el curriculum que en el estado de forma de los atletas y no es raro ver a campeones del mundo, olímpicos o recordmans del mundo desfilar sin pena ni gloria por la capital inglesa. Aparte de eso tampoco es raro ver que las liebres no van finas y vemos pasos de kamikaze que dinamitan a los atletas. En Berlín el formato hasta ahora ha sido distinto: Un cabeza de cartel con un ejército de liebres para intentar batir el record y por si falla el plan A un atleta de segunda fila que al menos deje un buen crono. Hasta ahora les ha funcionado bien pues todos los records de los últimos años han caído en la capital alemana pero ante de la duda de quien pudiera ser el aspirante a batirlo lo han tenido claro: traemos a los tres.

KENENISA BEKELE:

Ser el mejor no es siempre garantía de éxito, es más a menudo es una pesada losa. El etíope de 35 años bien podría firmar esta frase. Es posiblemente el mayor talento de la historia del fondo y así lo demuestran sus records sobre los 5000 (12.37) y 10000 mts (26.17), sus casi incontables medallas en mundiales de campo a través y pista, sus noches de gloria olímpicas y sus gestas en decenas de meetings donde se mostraba exultante. Todo era ganar y si alguien osaba a desafiarle o ganarle más tarde o más temprano le pasaba el rodillo de sus poderosas piernas para enseñarle quien era el jefe. Todo era de color de rosas para el pequeño etíope hasta que vinieron las lesiones. Sin duda tener un motor tan poderoso requiere que todo esté acorde y su musculatura dijo basta. Tras un par de años desaparecido volvió anunciando que se pasaba al maratón. Como si de un juego de niños se tratara todos dimos por hecho que enseguida batiría el record. Su debut en París con unos excelentes 2:05:04 a cualquiera le hubieran valido para dar saltos de alegría pero no era algo extraterrestre como lo que solía hacer antaño. Tras su debut volvieron las sombras, las lesiones y un atleta que aun siendo muy bueno ya parecía estar en declive.

Tal era la sombra que arrojaba su figura que ni siquiera fue convocado para las olimpiadas de Río y si algo hay que encienda al etíope es el menosprecio. Herido en su orgullo y tan solo un mes después de la cita olímpica el talento de Kenenisa rebosaba precisamente en la capital alemana. Como antaño volvió a plantear una carrera con la firme convicción de ganarla y aunque tenía un duro rival como Wilson Kipsang supo sobreponerse a unos momentos de dudas en los que el keniata lo dejó unos metros pasados ya los 30 kms. Kenenisa hizo un final de maratón inalcanzable para cualquier otro, acabando el último km en 2.41. Tal fue su derroche de fuerzas por aplastar al keniata que casi sin darse cuenta se quedó a 6 miserables segundos del record. Evidentamente había reventado su marca personal por dos minutos, había derrotado a uno de los mejores maratonianos de la historia y había ganado una de las mejores Majors pero su reacción fue de rabia. Kenenisa corre para hacer historia y seis segundos le habían apartado del record. Kenenisa es así, el único capaz de descolgarse cien metros de un tío que va a ritmo sub 2.04, remontarle y ganarle. Como lo suyo es ser imprevisible y cuando ya parecía haberle pillado el truco a la maratón volvió a descolocarnos retirándose tras una caída en el maratón de Dubai y un inexplicable segundo puesto en Londres cuando todo parecía estar planteado para su victoria.

Puede resultar difícil de comprender pero cuando eres el mejor la obligación de ganar pesa mucho. Imagina que sales a correr con ese amigo al que siempre le metes un minuto en una carrera de 10 y ves que aunque estás corriendo a tope vas por el km 9 y aun sigue pegado a tu chepa….eso mismo le pasa a Kenenisa con todos.

A FAVOR:

  1. En un final apretado su velocidad es un arma letal.
  2. Dada su calidad no sabemos si esos 2:03:03 son su techo o aún le queda progreso.
  3. Su orgullo de campeón a veces le hace exprimirse hasta límites insospechados.
  4. De los tres es el que menos maratones lleva en el cuerpo.

 

EN CONTRA:

  1. Precisamente ese orgullo le lleva con frecuencia a cebarse demasiado con los rivales y acaba pagándolo.
  2. Sus 35 años y sobre todo su amplio historial de lesiones pueden comprometer su fiabilidad.

 

PRONÓSTICO: 2ª PLAZA.

ELIUD KIPCHOGE:

Eliud Kipchoge es algo así como la máquina perfecta para correr maratones. Ha ganado siete de sus ocho maratones y aunque en su mayoría han sido con cronos estratosféricos en los pasados JJOO olímpicos demostró que también sabe correr “lento”.  El keniata de 32 años tuvo la mala suerte de tener que vivir en la pista a la sombra de Kenenisa Bekele. Aunque su estreno mundial fue precisamente derrotando a éste y a un tal Hicham El Guerrouj en la final del 5000 del mundial de París luego tuvo que sufrir el yugo del etíope. Es quizás por ello por lo que el keniata siempre fue un gran competidor y no es ningún secreto que es un hombre cultivado y muy inteligente. Físicamente es el paradigma del maratoniano, transmitiendo una economía de movimiento sin igual. Aprovechó que Nike lo reclutó como cabeza de cartel para su reto Sub2 para perfeccionar su técnica y régimen de entrenamientos.

Decía, y así lo avala la estadística, mi amigo Martín Fiz que tenemos entre 7 y 9 maratones buenas en nuestras piernas. Eliud Kipchoge ya está peligrosamente cerca de esa cifra, puede explotar un día, pero es tal su calidad que sospechó que incluso en las muchas de las que bajó de 2.04 no se exprimió. El pasado año en Londres, donde consiguió su MMP de 2:03:05 se le vio entrar tranquilo, incluso dejándose ir para asaltar el record en otra ocasión. Ciertamente cuando este año se marcó aquellos memorables 2:00:25 en Monza se percibía la fatiga en su rostro, por una vez. Particularmente creo que pocas veces hemos visto a Eliud Kipchoge derrochar todo su potencial pero él sabe que no le quedan muchas balas para poner su nombre en el record mundial de maratón y es algo que va mereciendo. Mi apuesta es que ganará y lo hará sobradamente dejando un crono muy alejado del actual, entorno a 2:02:10.

A FAVOR:

  1. Inteligencia y conocimiento de la prueba
  2. Aunque fuera bajo circunstancias especiales es el único que sabe lo que es correr por debajo del récord, tiene rota la barrera mental.
  3. Aunque pueda ser algo más lento que Bekele resulta igualmente demoledor en los kilómetros finales.
  4. Su técnica ha mejorado aun más con el proyecto SUB2.

 

EN CONTRA:

  1. El reto SUB2 finalmente se alargó demasiado en el calendario y es de los tres el que más tarde corrió su maratón de primavera.
  2. Está muy cerca de cumplir su ciclo como maratoniano.

 

PRONÓSTICO: 1ª PLAZA Y WR.

WILSON KIPSANG:

Como de todo tiene que haber Wilson Kipsang es un atleta atípico dentro de lo típico. Hablamos del típico atleta de Kenya que sin hacer prácticamente nada en pista se planta un día en un maratón y se queda a escasos segundos del récord. Hasta ahí lo normal si no fuera porque el señor Wilson Kipsang se puso a entrenar a los 22 años (a esa edad algunos ya llevan corridas varias maratones) y hasta los 27 no asomó cabeza en un maratón de Frankfurt donde por poco acaba batiendo el récord.  A partir de ahí hablamos de un maratoniano que prácticamente cuenta sus maratones por victorias y cronos por debajo de 2:04. Tal es su dominio que llega a los JJOO de Londres intentando reventar la carrera y es presa de si mismo.

Pasan los años y Kipsang sigue arriba, algún día le debe llegar el ocaso y lo parece durante un temporada entera en la que parece falto de fuelle y comienza a caer en el olvido. Cuando parece que solo su currículum puede mantenerle a flote aprovecha la compañía de Bekele en el Maratón de Berlín 2016 para volvernos a dejar boquiabiertos con un crono de 2:03:13. Había quedado segundo pero su cara era de satisfacción plena mientras que el etíope masticaba la rabia. Por si alguien pensaba que era su último coletazo en enero a pesar de un fuerte viento engrosa su listado de maratones sub 2:04 corriendo prácticamente solo en 2:03:58 (Tokyo). Nadie sabe cuando explotará mas con respecto a Kenenisa y Eliud sí que podemos afirmar que su techo está muy cerca.

A FAVOR:

  1. Al ser el que menos “galones” tiene juega con menos presión y vigilancia.
  2. De los tres es que corrió más temprana su maratón con lo que a priori llega más descansado.
  3. Es muy difícil romperlo a ritmo y fiable corriendo por debajo de 2:04. Una estrategia caníbal entre Bekele y Kipchoge puede beneficiarle.

EN CONTRA:

  1. Ya ha sido derrotado por ambos.
  2. Es con diferencia el más lento de los tres en un hipotético sprint final lo que le obligará a tirar de lo lindo para despegarlos.
  3. Lleva muchas maratones en sus piernas, su ocaso está cerca.

PRONÓSTICO: 3ª PLAZA.