Prueba: Adidas Adistar Ride 4

Razonablemente parecidas

Si cuando probé las Glide dije a modo de halago que no tenían parecido razonable en esta Adistar Ride 4 pasa justo lo contrario porque no es a la Glide a quien se parece sino a sus directas rivales. Y es que ser diferente es bueno pero no cuando tus directas rivales son las niñas bonitas de la clase. La Adistar Ride 3 era buena pero se parecía más a una zapatilla de gama alta que a una tope de gama y eso la dejaba algo descolocada. A priori la Adistar Ride 4 pierde personalidad y gana en empaque pero probándolas a fondo descubrimos que el ADN de Adidas está presente por doquier.

Más amortiguación y suavidad

Era una obviedad que para que la nueva Adistar Ride 4 pudiera competir en igualdad de condiciones con las Glycerin y Nimbus y falta de tirarse por los derroteros de la Triumph y 1080 v2 tenía que aumentar su amortiguación, sobre todo delante. Para ello no queda más remedio que echar mano del archiconocido Adiprene+ en cantidades ingentes para dejar el antepie blindado. Para la zona del talón aparte de esto que mejor que seguir la moda y ampliar el Formotion para adormecer los aterrizajes.  El resultado lógico es que la Adistar Ride 4 amortigua muchísimo más  y es muy suave pero estas dos características obligan a adoptar medidas para que la Ride 4 no se convierta en un “tarugo” de goma.

Nuevas virtudes pero no defectos

Efectivamente la nueva Ride 4 amortigua más y tiene un perfil más alto pero casi que resulta más ligera porque gracias a una nueva suela (zonemotion) con ranuras de flexión más profundas y suela en general menos maciza es más flexible.  Hasta aquí lo fácil porque lo que viene ahora, la horma, va por barrios. Adidas es una marca con sus adeptos y detractores y tiene la cualidad, aunque cada vez menos, de no dejar indiferente a nadie. La formula de sus dos rivales, Nimbus o Glycerin, es optar por hormas anchas y muy desahogadas pero si Adidas hiciera eso seguramente alguno de sus incondicionales pondría el grito en el cielo. La solución ha sido parecida a la que se ha adoptado en la Glide 4 pero marcando mucho las diferencias entre delante y detrás. En la zona del antepie una zapatilla relativamente ancha y un upper que aunque parece ceñido da bastante de si. De medio pie hacia detrás se va estrechando la cosa dando la sensación de ser muy segura. La solución salomónica dese luego consigue convencer a muchos corredores.

Templanza

Ya puestos a rodar con ellas resulta muy cómodas y para mi sorpresa muy estables pues tienen una guía de pisada muy acertada que eleva ligeramente el primer metatarso. Como rodadora no tienen desperdicio, son cómodas, amortiguan, dan seguridad y tienen muy buen tacto. Si apretamos no se pone nerviosa, no le hierve la sangre como la Glide. La Ride 4 es una zapatilla para ritmos más lentos que aunque calce gomas Continental y esté preparada para salir disparada en cualquier momento necesita kilos o mucha potencia de pie para moverse con alegría lo cual es comprensible porque su público rara vez le saca partido a las cualidades “racing” y porque de no ser así tampoco tendríamos una rodadora tan consistente.

1/Amortiguación: 8.5

1.1 Trasera: 8

1.2 Delantera: 9

1.3 Relación amortiguación peso: 7

2/ Estabilidad: 9

3/ Sujeción: 7.5

4/ Apoyo: 8.5

5/ Chasis: 7.75

6/ Flexibilidad: 7

7/ Durabilidad: 9.5

8/ Confort: 7.75

9/ Respuesta: 6.5

10/ Calidad, acabados: 7

11/ Relación calidad/precio: 6.5

Ficha técnica

  • Nombre: Adidas Adistar Ride 4
  • PVP: 155 €
  • PESO: 331 Grs
  • Categoría: Zapatilla entrenamiento
  • Pisada: Neutra

Usuario recomendado

1/ Corredores de pisada neutra a partir de 70 kgs que busquen una zapatilla para hacer muchos kilómetros con mucha estabilidad, durabilidad y amortiguación.