Prueba/Presentación: Lurbel Distance

Prueba/Presentación: Lurbel Distance
Esta prueba se va a salir un poco de lo habitual. Primeramente no será una zapatilla sino un simple calcetín y después porque la voy a convertir en toda una reivindicación en estos tiempos difíciles que corren. ¿Por qué? Porque lo merecen y porque quiero.
Y es que en este santo país hay tantos economistas como entrenadores de futbol y como hablar y escribir sigue siendo gratis más de uno que debería hasta de callarse sigue promulgando recetas para salir de la crisis. Bien, no dejéis de leer que juro no hablar de política, yo propongo apostar por gente cercana, por gente que trabaja y hace las cosas bien y que para colmo son de la tierra.  Y es que la familia Lurbe está muy alejada del paradigma empresarial español, ese que no se sabe muy bien si un tópico o no pero sufrimos sus consecuencias. No son amigos del pelotazo, ni de inflar precios, mal pagar o resignarse son amigos del trabajo, de la humildad, de la investigación, del avance y de entrar al mercado sin complejos. Según dicen quienes les conocen aun cuando están teniendo una expansión bestial aun vemos a los dueños empaquetando pedidos, ahí queda el dato.  No sé en qué receta macroeconómica estarán pensando la panda de tarados mentales que nos gobiernan pero a cualquiera con dos dedos de frente no se le pasara por alto que por gente así hay que apostar. Quizás un calcetín solo sea eso que te protege de los roces pero cuando compres un Lurbel me gustaría que supieras lo que hay detrás.
Yendo directamente al análisis del calcetín de entrada os digo que estamos ante posiblemente el calcetín con mejor ajuste del mercado. Y es que nada más calzártelos te pones a hacer memoria para recordar cuando alguien te cogió medidas del pie porque lo creáis o no este calcetín lleva todos y cada uno de los refuerzos situados milimétricamente donde los necesitas. Como sabéis que soy amigo de los empírico y demostrable os haré un pequeño repaso de los refuerzos que presenta y veréis como más de uno se acuerda de una ampolla o rocetón en dicha zona:
1/ Zona del talón: Esa en la que más de uno jubila sus calcetines prematuramente. Va por completo reforzada con una capa más gruesa.
2/ Zona del medio pie: ¿A que alguna vez te has sacado la piel a tiras justo en mitad del arco? Pues justo ahí, asoma otro refuerzo, en el lugar exacto sin agobiar el arco, cosa que se agradece mucho…si eres pronador sabes bien de lo que te hablo.
3/ Cara interna del primer metatarso: Si, ahí donde tienes algo así como medio kilo de piel en forma de callo, de nuevo justo en el sitio, ni más allá ni acá.
4/ Mitad del primer dedo: Lo que viene a ser donde articula el dedo gordo del pie, ese otro sitio donde acabas teniendo piel de paquidermo.
Como veis quien ha diseñado el calcetín lleva unos cuantos kilómetros en los pies y ha sabido poner los refuerzos justos en el sitio adecuado. No quiere decir ello que el calcetín sea grueso, es más bien fino, pero tiene lo que necesita para grandes distancias, de ahí su nombre. Llama la atención que tienen una caña ligeramente más alta de lo normal que de algún modo abriga el tendón de aquiles. Ni esta altura ni siquiera el perfecto ajuste que ofrecen suponen agobio, y lo dice uno que odia cualquier estrechez en los pies.
De los ingredientes de este calcetín podría pasarme líneas hablando de tecnologías que ni os van ni os vienen. Lo que si nos interesa es que este calcetín no huele, y aunque sea cargar en mi contra os diré que el probador en este aspecto es lo más parecido a una mofeta, transpira, ajusta bien, previene el recalentamiento (se ha comido un verano sevillano, ahí es nada), evita rozaduras y tiene un tacto agradable, ni que decir que tiene diferenciación entre pie izquierdo y derecho.
¿Alguien da más? Bueno, barato, de la tierra y hecho por gente de verdad.
Precio: 12.90 €

Prueba – Presentación:

Lurbel Distance

 

Esta prueba se va a salir un poco de lo habitual. Primeramente no será una zapatilla sino un simple calcetín y después porque la voy a convertir en toda una reivindicación en estos tiempos difíciles que corren. ¿Por qué? Porque lo merecen y porque quiero.Y es que en este santo país hay tantos economistas como entrenadores de futbol y como hablar y escribir sigue siendo gratis más de uno que debería hasta de callarse sigue promulgando recetas para salir de la crisis. Bien, no dejéis de leer que juro no hablar de política, yo propongo apostar por gente cercana, por gente que trabaja y hace las cosas bien y que para colmo son de la tierra.  Y es que la familia Lurbe está muy alejada del paradigma empresarial español, ese que no se sabe muy bien si un tópico o no pero sufrimos sus consecuencias. No son amigos del pelotazo, ni de inflar precios, mal pagar o resignarse son amigos del trabajo, de la humildad, de la investigación, del avance y de entrar al mercado sin complejos.

Según dicen quienes les conocen aun cuando están teniendo una expansión bestial aun vemos a los dueños empaquetando pedidos, ahí queda el dato.  No sé en qué receta macroeconómica estarán pensando la panda de tarados mentales que nos gobiernan pero a cualquiera con dos dedos de frente no se le pasara por alto que por gente así hay que apostar. Quizás un calcetín solo sea eso que te protege de los roces pero cuando compres un Lurbel me gustaría que supieras lo que hay detrás.

Yendo directamente al análisis del calcetín de entrada os digo que estamos ante posiblemente el calcetín con mejor ajuste del mercado. Y es que nada más calzártelos te pones a hacer memoria para recordar cuando alguien te cogió medidas del pie porque lo creáis o no este calcetín lleva todos y cada uno de los refuerzos situados milimétricamente donde los necesitas. Como sabéis que soy amigo de los empírico y demostrable os haré un pequeño repaso de los refuerzos que presenta y veréis como más de uno se acuerda de una ampolla o rocetón en dicha zona:

  1. Zona del talón: Esa en la que más de uno jubila sus calcetines prematuramente. Va por completo reforzada con una capa más gruesa.
  2. Zona del medio pie: ¿A que alguna vez te has sacado la piel a tiras justo en mitad del arco? Pues justo ahí, asoma otro refuerzo, en el lugar exacto sin agobiar el arco, cosa que se agradece mucho…si eres pronador sabes bien de lo que te hablo.
  3. Cara interna del primer metatarso: Si, ahí donde tienes algo así como medio kilo de piel en forma de callo, de nuevo justo en el sitio, ni más allá ni acá.
  4. Mitad del primer dedo: Lo que viene a ser donde articula el dedo gordo del pie, ese otro sitio donde acabas teniendo piel de paquidermo.

Como veis quien ha diseñado el calcetín lleva unos cuantos kilómetros en los pies y ha sabido poner los refuerzos justos en el sitio adecuado. No quiere decir ello que el calcetín sea grueso, es más bien fino, pero tiene lo que necesita para grandes distancias, de ahí su nombre. Llama la atención que tienen una caña ligeramente más alta de lo normal que de algún modo abriga el tendón de aquiles. Ni esta altura ni siquiera el perfecto ajuste que ofrecen suponen agobio, y lo dice uno que odia cualquier estrechez en los pies.

De los ingredientes de este calcetín podría pasarme líneas hablando de tecnologías que ni os van ni os vienen. Lo que si nos interesa es que este calcetín no huele, y aunque sea cargar en mi contra os diré que el probador en este aspecto es lo más parecido a una mofeta, transpira, ajusta bien, previene el recalentamiento (se ha comido un verano sevillano, ahí es nada), evita rozaduras y tiene un tacto agradable, ni que decir que tiene diferenciación entre pie izquierdo y derecho.

¿Alguien da más? Bueno, barato, de la tierra y hecho por gente de verdad.

Precio: 12.90 €