ANÁLISIS DEL MUNDIAL DE CAMPO A TRAVÉS 2019

Recién pasado el campeonato del mundo de campo a través es hora de sacar conclusiones y analizar los detalles que a simple vista se nos pudieron pasar. Comencemos:

1/ Aunque siempre los protagonistas son los atletas no puedo dejar de decir en primer lugar que un mundial es una de las pruebas, por no decir la que más, espectaculares del atletismo con lo que es de recibo que vuelva a ser anual.

2/ Puede que en pista y asfalto haya atletas como Jacob Ingebrigtsen que sean capaces de apretar e incluso batir a los africanos pero en cuanto aparece el campo a través el grupo delantero es cosa del Cuerno de África. Quizás, y aunque sea tarde, debería servir para que reconozcamos el valor de aquellos atletas blancos que eran y son capaces de aguantar en cabeza. Meterse entre los treinta mejores hay que andar mucho.

3/ La tercera conclusión parece evidente viendo todas las carreras: Uganda existe. Vale, hace años ya veíamos a algún atleta como Moses Kipsiro pero nada comparable con la avalancha de camisetas amarillas que hemos visto en todas las categorías. No hablamos de una generación espontánea en una categoría inferior sino de la eclosión en todas ellas que a buen seguro nos traerá en un futuro próximo mayor competencia para los ya consagrados keniatas y etíopes. Esperemos que más pronto que tarde se les unan tanzanos y somalíes. Genes hay.

4/ En clave femenina un nombre, Hellen Obiri. Ni siquiera le hizo falta hacer un cambio de ritmo agresivo, simplemente impuso su ritmo desde el primer metro e hizo madurar a sus rivales hasta que cayeron como fruta madura. Sin hacer mucho ruido la keniata está adornando su palmarés con medallas de todos los colores y sobre todas las superficies. Sus compañeras en el podio Dida y Gidey no tuvieron ni siquiera la ocasión de hacer jugar la baza de ser dos etíopes contra una keniata. Obiri las machacó de manera silenciosa y continua. En ningún momento tuvieron la opción de otra cosa que no fuera aguantar el ritmo y rezar por un desfallecimiento de Obiri que nunca llegó aunque en las dos últimas curvas se le vio incluso perder los apoyos por la fatiga.

5/ Aunque la campeona vestía camiseta de Kenya también es verdad que si hablamos de densidad y calidad de atletas las etíopes se llevan la palma. Desde las categorías inferiores las camisetas abisinias coparon el pelotón delantero.

6/ Los nombres propios de la carrera absoluta masculina fueron Joshua Chepteguei, que esta vez venía con la lección aprendida y el orgullo herido. Corrió siempre tapado, gastando lo justo, dejando que Kiplimo y Kamworor se se dieran de los lindo y rematando cuando tocaba. El que era gran favorito, Jacob Kiplimo, demostró que no es fácil ganar un mundial con dieciocho años ni aun cuando se tiene las piernas llenas de talento. Pecó de inocencia y exceso de confianza. Llevó el peso de la carrera y corrió con cierto aire de sobrestima. A decir verdad todo marchaba bien hasta que cayó presa de su propio ímpetu. En la cuarta vuelta quiso noquear a Chepteguei y Kamworor aprovechando la inhumana subida del museo. A priori lo consiguió ya que abrió hueco pero pronto se dio cuenta de que había metido a sus piernas un punto de fatiga demasiado grande. El tercer nombre propio fue el de Kamworor. Habrá quien piense que tras ganar en años anteriores un bronce sea un fracaso pero peleó como un jabato, dio la cara y volvió a demostrar que es un atleta tremendamente polivalente. Ya ha sido capaz de ser el mejor o uno de los destacados en pista, en media maratón y maratón y por supuesto en campo a través.

7/ En clave española desde luego que hay un nombre propio con todo merecimiento, Oussain Oumaiz. Veinte años y se cuela vigésimo puesto de la general, increíble. No solo es mucho correr sino que lo hizo de manera decidida y valiente. Más discreto aunque tremendamente valida fue la actuación de Fernando Carro que volvió a demostrar que con un dorsal puesto no se deja nada en el tintero.

En cuanto a las chicas, brillante fue la actuación de Irene Sánchez Escribano que estuvo con las mejores atletas europeas y norteamericanas. Consiguió meterse entre las veinticinco mejores y eso no es nada fácil.

En categorías inferiores nuestros atletas estuvieron discretos pero no hay que quitarles mérito porque el mundial de campo a través es una prueba tremendamente complicada para todos los atletas y más para los jóvenes no africanos. Paciencia y trabajo.


Y VOSOTROS, ¿QUÉ VISTEIS EN ESTE MUNDIAL DE CAMPO A TRAVÉS?